Las ventas que hicieron historia: lo más extraordinario que ha pasado por las salas de Sotheby's

Hay momentos en una sala de subastas en que el silencio lo dice todo. El martillo cae, y un número que desafía la imaginación queda registrado para siempre en la historia. Sotheby's ha protagonizado muchos de esos momentos. Estos son algunos de los más memorables.
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06 de Junio de 2026
Las ventas que hicieron historia: lo más extraordinario que ha pasado por las salas de Sotheby's

El diamante más caro del mundo

En 2017, en Hong Kong, un diamante rosado de 59,60 quilates conocido como el CTF Pink Star se convirtió en la gema más cara jamás subastada: 71,2 millones de dólares. Un récord que sigue vigente hasta hoy.

Las joyas de María Antonieta — escondidas por 200 años

En 2018, Sotheby's Ginebra presentó algo que el mundo no había visto en dos siglos: las joyas que la reina María Antonieta escondió en un baúl antes de ser arrestada durante la Revolución Francesa. Su colgante de perla y diamantes — estimado en apenas dos millones — se vendió por 36,2 millones, récord mundial para una perla natural. La colección completa alcanzó los 53,1 millones, con el cien por ciento de los lotes vendidos.

El rubí más caro de la historia

Un rubí birmano de 25,59 quilates engarzado en un anillo de Cartier — de ese rojo intenso que los joyeros llaman “sangre de paloma” — se vendió en Sotheby's Ginebra en 2015 por 30,3 millones de dólares. Su nombre, el Sunrise Ruby, viene de un poema del siglo XIII del poeta persa Rumi. Récord mundial para un rubí, y récord para una joya de Cartier.

El Grito de Munch — y el silencio de la sala

En 2012, en Nueva York, El Grito de Edvard Munch se vendió por 119,9 millones de dólares — en ese momento, el precio más alto jamás pagado por una obra de arte en subasta. La sala estalló en aplausos.

Klimt: el arte moderno más caro de la historia

En noviembre de 2025, Sotheby's inauguró su nueva sede global en Nueva York con una noche que nadie olvidará. El Retrato de Elisabeth Lederer, de Gustav Klimt — una pintura que sobrevivió el saqueo nazi y estuvo décadas colgada en el comedor privado de un coleccionista — se vendió por 236,4 millones de dólares, convirtiéndose en la obra de arte moderno más cara jamás subastada y la segunda más cara de toda la historia del arte.

Lo que une a un diamante rosado, una perla de reina y un Klimt

Objetos distintos, épocas distintas, cifras distintas. Pero todos tienen algo en común: son únicos, tienen historia, y encontraron en Sotheby's el lugar donde ese valor se reconoció frente al mundo. Esa misma capacidad de identificar lo extraordinario es la que, desde 1976, Sotheby's aplica también al mercado inmobiliario de lujo.

Casi tres siglos identificando lo que el mundo no puede ignorar. Eso no se improvisa.

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